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Otros problemas que pueden ser objeto de atención clínica


En este apartado vamos a considerar otros problemas que pueden estar relacionados con trastornos psicológicos y que pueden ser objeto de atención psicológica por el malestar que ocasionan en la persona y por la interferencia que pueden estar provocando en su vida o sus relaciones.

Uno de estos problemas puede consistir en la presencia de síntomas o problemas psicológicos que están afectando claramente al estado físico de la persona, ya sea influyendo negativamente sobre el curso de una enfermedad médica, bien agravando los síntomas físicos al provocar respuestas fisiológicas relacionadas con el estrés o interfiriendo en el tratamiento del problema médico.

Los problemas relacionales también suponen en ocasiones una fuente de estrés y malestar para las personas afectadas. Los problemas de relación se caracterizan por la presencia de pautas de interacción disfuncionales entre los miembros que comparten algún tipo de vinculación y que suelen acarrear como consecuencias un deterioro de la satisfacción en la relación y la exacerbación de otros problemas psicológicos presentes en alguno o algunos de sus miembros. Muchas veces estos patrones de interacción inadecuados se presentan en la relación entre padres e hijos o en el contexto de una relación de pareja. Éste último problema en concreto tiene dedicado un apartado propio en nuestra página web, la terapia de pareja.

También dentro de los problemas que pueden ser objeto de atención clínica se encuentran las reacciones ante la pérdida de un ser querido. Como parte de ese proceso de duelo, las personas pueden presentar síntomas acordes con un cuadro de depresión con sentimientos intensos de tristeza, dificultades para dormir, pérdida notable de apetito, apatía, pensamientos negativos sobre el futuro, etc. Ese estado supone una respuesta normal ante la pérdida, pero la búsqueda de ayuda profesional puede ser aconsejable de cara a aliviar dicha sintomatología. En otros casos, el duelo se presenta acompañado de síntomas que harían necesaria la solicitud de ayuda profesional, en la medida en que no son propios de una reacción de duelo normal, como ocurriría si estamos ante sentimientos de culpa en relación al ser querido; pensamientos de muerte; sentimientos intensos de inutilidad; enlentecimiento motor acusado y un deterioro importante en la actividad y en la rutina de la persona que padece el duelo.

Nos encontramos también que muchos de los pacientes que solicitan nuestra ayuda refieren problemas académicos, laborales o dificultades asociadas a un cambio de etapa en la vida, presentándose estos problemas con la suficiente gravedad como para requerir apoyo y ayuda psicológica.

En todos estos casos, la terapia iría orientada principalmente a dotar a la persona de las estrategias necesarias para hacer frente por sí misma y de manera eficaz a la problemática motivo de consulta; acompañar a la persona en la vivencia de determinadas experiencias (como pueden ser la pérdida de un ser querido o un cambio importante en su vida) contribuyendo a que ponga en palabras y dé nombre a lo que está sintiendo y experimentando; abordar miedos y reticencias que le puedan estar bloqueando, etc. En muchas ocasiones será conveniente también el abordaje de creencias erróneas o pensamientos negativos que están en la base de las reacciones negativas que está experimentando la persona.