Saltar al contenido
Blog de Psicología > Depresión / Bajo estado de ánimo > LA DEPRESIÓN EN NIÑOS, LA MÁS DIFÍCIL DE DIAGNOSTICAR

LA DEPRESIÓN EN NIÑOS, LA MÁS DIFÍCIL DE DIAGNOSTICAR

La depresión en niños, la más difícil de diagnosticar

Hace una década era impensable creer que la depresión en niños pudiera alcanzar a un 2% y que la adolescente constituyera hasta un 4%. La severidad y la duración varían según el caso pero la falta de recursos para hacerla frente suele hacer difícil que se cure e incluso que se detecte.

Y es que, ¿Cómo se puede diferenciar entre un niño feliz y uno deprimido si en algunos casos los más pequeños oscilan, en cuanto a estado de ánimo se refiere, a lo largo del día? El diagnóstico es de los más difíciles de detectar pero se puede hacer siguiendo una serie de pautas.

Diagnóstico de depresión en niños, ¿Por qué es tan difícil de detectar?

En los adultos, los recursos para detectar las propias emociones suelen ser más sofisticados pero no resulta tan evidente en los menores, especialmente en los menores de 13 años. A menudo, la depresión depende de factores ambientales (divorcio de los padres, mudanza, bullying) en cuyo caso resulta posible tratar la causa y, de ese modo, evitar el detonante.La depresión en niños, la más difícil de diagnosticar

En otro no es posible ya que el temperamento de cada niño implica una exposición a problemas de ansiedad o depresión (por ejemplo, niños hipersensibles o demasiado empáticos).

  ANSIEDAD INFANTIL

El trastorno depresivo también se hereda por lo que si uno o ambos progenitores lo han sufrido es más común que el niño lo termine por sufrir. De ahí la importancia de la prevención en tal caso. La comorbilidad también es común.

Por ejemplo, si un niño tiene dislexia o TDAH es más probable que desarrolle depresión o ansiedad. También las enfermedades crónicas como el asma pueden desencadenar episodios de ansiedad o trastornos por depresión.

¿Cómo puedo saber si mi hijo tiene depresión?

Nuevamente, los síntomas pueden variar de una a otra persona pero comúnmente nos encontramos con una serie de signos de alarma que debemos tener en cuenta. No olvides consultar a un experto, de todas maneras, ya que no todos los casos son iguales.

También depende, en gran medida, de la personalidad del niño en cuestión, por ejemplo:

    • Cambio súbito

      Hay niños que son introvertidos por naturaleza pero si tu pequeño pasa de tener un talante extrovertido a encerrarse en casa, debes mostrar la señal de alarma.

    • Irritabilidad

      Ser irritable puede ser un rasgo de personalidad pero resulta difícil de entender en niño sanos. Consulta con un especialista si es así.

    • Tristeza

      En los casos en los que un niño sufre una pérdida, obviamente es natural que esté triste, pero cuando no ha sucedido nada que lo motive y se prolonga en el tiempo, se debe estar alerta. Los niños no suelen mantener por mucho tiempo la tristeza por lo que, que suceda esto durante demasiado tiempo, también es un síntoma.La depresión en niños, la más difícil de diagnosticar

    • Pérdida de interés en aficiones

      Aunque es cierto que, cuando somos niños, tendemos a cambiar mucho de intereses, si de repente se deja de mostrar interés alguno por los hobbies habituales, se debe atender a alguna posibilidad.

Autora: Álex Bayorti (colaboradora de nuestro blog)


¿Te ha gustado este artículo? Agradecemos tu valoración:

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, promedio: 4,00 de 5)

Al dejar una valoración se reconoce la IP para evitar votaciones duplicadas (solo un voto por IP)
Cargando...